
Circunstancialmente yo dejo de ser yo, me convierto en una bestia abyecta, ponzoñosa, un alacrán venenoso, sin la más mínima pretensión de dañar a nadie … y en realidad no daño a nadie, aparte de a mí mismo …

Equilíbrame tú que me conoces bien
que sabes cada detalle
de mi corazón y mi piel ...
Tus pies son mi suicidio…
recorrer tu estructura desde ahí.

Un amanecer contigo
sería una mezcla de piña colada,
vino y agua salada…

Deja la puerta abierta, hoy seremos dos,
derrama tu pasión en mi almohada,
dame una porción a beber,
dormiré temprano, me vestiré de ayer.

Un encuentro contigo,
más que una aventura,
un encuentro casual ...
Temblando una vez más contigo
cobijándome con tu piel,
Pero de ninguna manera ! Como se pone a creer? Que estamos eliminados del Mundial? Un país tan próspero, tranquilo, pacífico, pujante, con una economía tan rebosante de bonanza y circulante para todos como el nuestro, eliminado del Mundial?
Se han escrito miles de páginas sobre la caída del Imperio Romano. Hemos entrado en gran detalle sobre la fractura del Imperio de Alejandro Magno. Incluso los imperios modernos, como la Alemania nazi, el Japón imperial y la Unión Soviética reciben una atención desmesurada sobre cómo surgieron e inevitablemente cayeron.
“Se partió en Nicaragua, otro hierro caliente
Con que el Águila daba, su señal a la gente
Se partió en Nicaragua, otra soga con cebo
Con que el Águila ataba, por el cuello al obrero …”
(Silvio Rodríguez. 1979)