Por una vez dame de beber,
la última gota de vida y placer
antes de morir entra a mi piel.

Circunstancialmente yo dejo de ser yo, me convierto en una bestia abyecta, ponzoñosa, un alacrán venenoso, sin la más mínima pretensión de dañar a nadie … y en realidad no daño a nadie, aparte de a mí mismo …

Equilíbrame tú que me conoces bien
que sabes cada detalle
de mi corazón y mi piel ...
Tus pies son mi suicidio…
recorrer tu estructura desde ahí.

Un amanecer contigo
sería una mezcla de piña colada,
vino y agua salada…

Deja la puerta abierta, hoy seremos dos,
derrama tu pasión en mi almohada,
dame una porción a beber,
dormiré temprano, me vestiré de ayer.

Un encuentro contigo,
más que una aventura,
un encuentro casual ...

Esto puede sonar demasiado cruel o duro, pero todos sabemos que no todos nacen con buena apariencia, buena pinta. Y ese es el caso de muchos personajes históricos, lo que se ha comprobado gracias a fotografías y pinturas.

Los kamikazes japoneses de finales de la Segunda Guerra Mundial eran famosos por sacrificar sus vidas en un intento desesperado de cambiar el rumbo de la Segunda Guerra Mundial para que el Imperio japonés aún pudiera ganar de alguna manera. Y aunque sus acciones no resultaron en una victoria japonesa, el nombre Kamikaze y la idea asociada a él todavía son ampliamente conocidos.

La Asociación Federal de Abogados Defensores de USA (Association of Federal Defense Attorneys), han hecho públicas, en un post de su página oficial, las preguntas más “bobas” (dumb questions) que en efecto se hayan hecho dentro de un juicio oral en USA.