
Observaba esos cuadernos,
Observaba esas palabras ...
A las diez de la mañana,
cuando todo se calienta;
tu brotas en lo profundo …
Porque siempre estuve repleto de carencias pero nunca carecí de todo …
Llegamos al borde de la locura
Todo inició en un abrazo contigo,
más veloz aún el sentimiento
que la emoción ...
Con embrujo de arena y destellos de sol
desnuda la tarde la luna al amor
Te veo de lejos con tu figura atroz!
eres tan hermoso como rayo de sol ...

Con un hola pudimos acercarnos,
con timidez honrosa nos dimos la mano
Por una vez dame de beber,
la última gota de vida y placer
antes de morir entra a mi piel.

La culpa la tuvo mi madre, Ai – Nozomi, venerable anciana a quien se le metió en su obstinada cabeza de campesina japonesa, viuda, con seis hijos varones (mis hermanos), que en lugar de sembrar arroz en los pantanos, había que fabricar micro chips en la mesa del comedor.
Es un campo histórico tan extenso, tan amplio y nutrido, tan presente a lo largo del tiempo (ya habían Golpes de Estado en la Antigua Roma, donde el término ”Dictador”, un concepto muy positivo en su aplicación antigua, surge) y dictaduras siguen y seguirán existiendo, luego hemos de limitar el campo eb cada capítulo.
Sofi, adolescente, pizpireta y coquetona, inquieta, entró a la cocina mientras su madre se peleaba con las hornillas de la cocina porque de cuatro solo una encendía y le soltó la pregunta a su madre sin preámbulos, mirándola a los ojos: «Mamá … a vos a qué edad te … hicieron por primera vez el amor?».