
Un amanecer contigo
sería una mezcla de piña colada,
vino y agua salada…

Deja la puerta abierta, hoy seremos dos,
derrama tu pasión en mi almohada,
dame una porción a beber,
dormiré temprano, me vestiré de ayer.

Un encuentro contigo,
más que una aventura,
un encuentro casual ...
Temblando una vez más contigo
cobijándome con tu piel,
Me fascinan tus besos,
fundidos con los besos míos...
Como un día cualquiera
me viste, te ví, me miraste
como un niño mira a su madre
después de una larga espera,

Tirada en mi cama con una sonrisa
totalmente debilitada por tanto deseo de ti


Querido Baldomero:
Perdóname si no te he escrito antes, pero debo de serte sincero, no he tenido mucho ánimo de tomar el lapicero, ya sabés que escribir con las patas cuesta, aunque hay muchos que han hecho de la escritura de esa manera su forma de vida, se llaman troles y escriben con las “patas” no con el cerebro, pero ese no es el tema …
Me miró con esos típicos ojos acuosos, rellenos de tiempo, anécdotas y sabiduría, interrumpió el relato, y me preguntó …
- Que parte de lo que te estoy explicando no has entendido?