Temblando una vez más contigo
cobijándome con tu piel,
Me fascinan tus besos,
fundidos con los besos míos...
Como un día cualquiera
me viste, te ví, me miraste
como un niño mira a su madre
después de una larga espera,

Tirada en mi cama con una sonrisa
totalmente debilitada por tanto deseo de ti
No esquives tu hombría de mi ser
átame despacio a tu silueta,
apriétame con el calor de tus manos como brasas prendidas
Ya son las 5:50
no te apartes de mí

No hay silencio en esta noche fría
no hay silencio en este amor desesperado
Alfred Nobel fue una persona extraordinaria. Nació en la pobreza, siendo el tercero de ocho hijos, y aun así se convirtió en uno de los inventores e industriales más destacados de su época. Su padre, Immanuel, un ingeniero, más tarde mejoró la fortuna familiar al ayudar a desarrollar las primeras minas navales utilizadas con éxito en la guerra.

Siempre digo que la plata va y viene, que se queda enredada en los bolsillos de algunos gobernantes, es cierto. Todos roban, algunos Marx, otros menox.
Resulta que un funcionario de Gobierno, específicamente del Minisiterio de Infraestructura, se dio cuenta que al momento de presentar planos, algunos constructores, algunos nada más, muy pocos … no llevaban la cantidad de juegos de copias heliográficas solicitadas, por lo cual se iban, y tenían que regresar a presentar trámites.