Mi papá fue la persona más reservada que yo conocí en la vida. Don Atilio, respetado, era gestor impositivo. Se pasaba el día contando plata que no era de él. Y yo lo miraba todo el tiempo porque no sabía, no lo podía entender.


A ver si nos entendemos, porque este "deschongue" de la película nos tiene mareados a todos y nadie sabe el final ... tal vez porque por larga, se quedaron dormidos ...
Los locos y los psiquiatras somos animales de costumbres. Lo que más nos gusta es hablar por hablar.


Te miro mirándome
y tú sabes perfectamente bien
que miro que me miras cuando te miro.

Todavía nos recuerdo, tu y yo y una amiga del lado de afuera de la puerta de juncos, avisando si alguien venia, tratando de hacer o deshacer el amor frenética y sudorosamente, mientras ahogábamos nuestros gritos y jadeos escuchando Radio Saigón.

Los dos fantasmas, se encontraron en la esquina del castillo abandonado, de repente y sin previo aviso, ambos estaban convencidos de que habitaban solos y eran los únicos fantasmas de ese castillo medieval en ruinas, por lo cual, cada uno asustó al otro…