
Circunstancialmente yo dejo de ser yo, me convierto en una bestia abyecta, ponzoñosa, un alacrán venenoso, sin la más mínima pretensión de dañar a nadie … y en realidad no daño a nadie, aparte de a mí mismo …
Circunstancialmente soy el mismo ser ensimismado de siempre, el que habla poco aunque usted me conozca hablando mucho … incide mucho el hecho de no tener un simple semejante, un alguien, alguien con quien hablar … capaz de prestar atención a más de tres palabras mías por encima del WhatsApp, del teléfono, de los mensajes ocultos bajo la frazada de la sala …
Y circunstancialmente, en una de mis facetas más nauseabundas, me reduzco de tamaño, empequeñezco, soy tangible pero casi invisible, un byte que se pasea por tu torrente sanguíneo y detecto lo que alberga el secreto de tu corazón, y me salto a teléfonos, computadoras, chats … y busco … y encuentro …
Entonces circunstancialmente, me desmorono, me parto en partes, me despedazo, quedo hecho un maniquí en retazos, sin la menor esperanza de que una mano amada, junte mis pedazos, me rearme con una caricia, que se yo … un beso, no necesariamente pasional pero por la grandísima …. al menos afectuoso.
Circunstancialmente cambio de ánimos, actitudes, trato de tener toda la paciencia, morderme los labios ante tanto dato que me llega y tratar de seguir viviendo como si nada pasara, guardando la calma, compostura, hasta pasividad ante pecados mortales, pero lo voy guardando …
…de a poco
…dentro
…y se acumula
… y esas circunstancias, son las peores. …
Porque entonces me convierto en una bestia abyecta, ponzoñosa, un alacrán venenoso, sin la más mínima pretensión de dañar a nadie … y en realidad no daño a nadie, aparte de a mí mismo …
Y ante tanta falta de amor
y afecto
ante tanta carencia de verdades …
y sobrepoblación de mentiras
… circunstancialmente
Todo se hunde, sin que …
… nada sirva para nada.

“Mira tuneame el clutch, y chequeamele el disco del breque aquí al señor. Pegale un ring al guachimán, preguntale que si viene con el lonche que ya estoy hungry”.

Don Salvador País era finquero en pequeño, ni tan finca, chacra, 21 hectáreas de lo que había recibido de su abuelo Don Orgullo Nacional País y su abuela Doña Democracia, pero las diferentes circunstancias del país, Reforma Agraria, FINATA, medianeros, vuelta a adquirir sus propiedades, solo le dio chance de comprar una parcela … 21 hectáreas, superpobladas, pero suyas ..al fin.

“La belleza y la simpatía son efímeros, la cultura permanece”. Filósofo usuluteco anónimo.