
Deja la puerta abierta, hoy seremos dos,
derrama tu pasión en mi almohada,
dame una porción a beber,
dormiré temprano, me vestiré de ayer.
Me permitiré tus aromas,
los pondré en mi piel,
Me perfumaré completa
con tus gotas de amanecer
Eres mi placer favorito
eres mi deseo y miel
Mi depredador perfecto
mi salvaje favorito,
mi porción de arena
Donde puedo descansar desnuda,
donde puedo desbordar yo mi bruma,
y desplegar mi sensualidad en ti.
Mirarte mientras duermes
excita mis pensamientos,
acelera mis movimientos,
y me obliga a desvanecer
Mi orgullo sensato de mujer,
obligarte a volverme a tener.
En mi infancia y adolescencia, si hablamos de “Brujas de la Noche”, una de dos, o alguien estaba deslizando alguna leyenda urbana o cuento de terror o en su defecto, la ubicación de algún cabaret nuevo en la ciudad …

El presidente de los Estados Unidos no siempre ha tenido gente que lo proteja. En los primeros años del país, mucha gente creía que la joven república democrática era inmune a la violencia política. La Casa Blanca estaba incluso relativamente abierta; sólo un policía y una secretaria se interponían entre el presidente y la avenida Pennsylvania.

Recibí el mail y me sorprendí, traía el sello de la Presidencia de los USA, y venía en correctísimo inglés.