
Debo ser sincero
yo ya no te esperaba …
Aunque no haya descolgado tus retratos
Ni guardado tus fotos
como es fácil darse cuenta …

El enamorado, despechado y abandonado, aquel que entregó su vida por amor y espera en vano el regreso de quien se fue, el que masculla versos y canciones sin sentido sin sentido y entabla pláticas con el cielo falso, mira fotos viejas y se pone a llorar …

En que cabeza cabe dejarme solo?
En que cabeza cabe dejarme así?

Hay películas, series, algún documental que habla sobre este tema, o temas similares, la gran mayoría, son ficción, temas similares fueron hechos novelas y de ahí a cine, que como hemos dicho varias veces, se “especializa” en modificar la Historia para hacerla atractiva a su público … pero hay mucha gente que considera verdad lo que exponen las pantallas y nunca tocan un libro.

Mi hija, cuando tenía cinco años creía que el vocablo «guerra» era una mala palabra (de hecho tenía razón, pero no había que confesarlo muy abiertamente, porque era asunto candente …. Nah! lo sigue siendo )

Si nos fuéramos a aquello de que las características morfológicas del individuo, definen su apellido, tal como comenzó todo esto, culturalmente hablando, yo debería haber sido pariente de un tal Martín Cabezón, que vive en Bilbao, España, ya que el tamaño de mi cabeza es superlativo.