Como un día cualquiera
me viste, te ví, me miraste
como un niño mira a su madre
después de una larga espera,
Fue impresionante tu altivez y cordura,
Pero estaba ahí en tu mirada,
aun con todas mis dudas,
esa tu mirada lúgubre,
sincera, sin prisa y obscena…
No pudiste negar el desvelo de mi piel
en tu escena silenciosa,
Armaste un arrebato de luna llena
en los montes de tu imaginación placentera
Fui en tu mente la amante perfecta,
Debo confesar que me quede en ti plena
Flamante y desnuda, como la luna llena
Que muestra todo su esplendor
y por guardar nada queda …

Tomaste tú mi virginidad en tus brazos
Explayaste tu alma y pudiste curarte
de estar ya hecho pedazos.
Entre mis piernas y mis brazos
supiste armarte de amor,
revivir tu más bello furor,
renaciendo en mis aromas,
bebiéndote mi amor, mientras quedo yo…
bebiéndome tu ausencia.
Una civilización creada para crear, para sobrevivir circunstancias, es hoy una de las economías más sólidas y robustas del mundo. Ahora que Akihito, le dejó el Trono del Crisantemo a su hijo Naruhito, volteamos a ver a todos los grandes inventos que nos ha dejado la civilización nipona …
Que a usted, a mí, a nosotros, vosotros, incluso a ellos, nos vienen robando cada dato personal, cada foto, cada conversación por muy “privada” que la pongamos, hasta el signo zodiacal en Facebook no es ninguna sorpresa …

Esto puede sonar demasiado cruel o duro, pero todos sabemos que no todos nacen con buena apariencia, buena pinta. Y ese es el caso de muchos personajes históricos, lo que se ha comprobado gracias a fotografías y pinturas.