Tus pies son mi suicidio…
recorrer tu estructura desde ahí.
desde tu hallux me pierdo completa en ti,
tu tobillo tan perfecto
tu pierna, tu muslo …
completan el camino de la perdición,
tocar tu piel es mi alucinación,
mi concierto nuevo de amor,
lleno de suspiros y notas musicales,
cuando exhalas mi nombre
y te pones salvaje…
Rodeando mi cintura
con tus manos tan perfectas de hombre.
Eres elocuente al seducirme,
convincente al desvestirme,
impertinente al poseerme,
Pero ¿quién ha dicho que debes pedir permiso
para hacerme tuya?,
Si te pertenezco es porque así lo deseo,
Me tienes porque te poseo,
dueño de mis noches y desvelos,
calcíname con tus caricias y deseos,
Déjame en el olvido llena de besos…
Al recorrerte completo desde tus pies
mi piel se estremece y mi alma también,
otoño desmedido eres Manuel,
Ernesto, Alberto o Ezequiel …
Tú, hermoso, justicia en mi piel.

Todos hemos oído hablar de ellos (o al menos algunos cuantos), pero muy pocos se han acercado a cualquiera de las zonas donde fueron arrastrados, por un alud, probablemente provocado por un huracán, hace más de 1.8 millones de años ..

Mirá que te estoy queriendo, mirá que te estoy amando, y justo, ahora me venís a hacer esto a mi … como pudiste, como se te ocurre ? De donde sale esta maldita tendencia a lastimar siempre a quien más queremos ?
“La lascivia no es amor, pero no hay amor sin lascivia.” (Mika Waltari).
“Cuando un hombre da una opinión sobre sexo, es un hombre, cuando una mujer da su opinión es una p..a” (Bette Davis).