Tus pies son mi suicidio…
recorrer tu estructura desde ahí.
desde tu hallux me pierdo completa en ti,
tu tobillo tan perfecto
tu pierna, tu muslo …
completan el camino de la perdición,
tocar tu piel es mi alucinación,
mi concierto nuevo de amor,
lleno de suspiros y notas musicales,
cuando exhalas mi nombre
y te pones salvaje…
Rodeando mi cintura
con tus manos tan perfectas de hombre.
Eres elocuente al seducirme,
convincente al desvestirme,
impertinente al poseerme,
Pero ¿quién ha dicho que debes pedir permiso
para hacerme tuya?,
Si te pertenezco es porque así lo deseo,
Me tienes porque te poseo,
dueño de mis noches y desvelos,
calcíname con tus caricias y deseos,
Déjame en el olvido llena de besos…
Al recorrerte completo desde tus pies
mi piel se estremece y mi alma también,
otoño desmedido eres Manuel,
Ernesto, Alberto o Ezequiel …
Tú, hermoso, justicia en mi piel.
Fue un 11 de febrero específicamente, y no se trataba de batir récords de velocidad, era simplemente la sumatoria de varias causas las que llevaron a los “Fab Four” a grabar “Please please me” en una maratón de un solo día.

Del diario donde trabajo, tal vez porque saben cuánto detesto estas cosas del mundo esotérico y afines, me mandaron a cubrir las presentaciones del famoso Sensei Q – Lozano.
Escuchaba a dos vecinas hablar de jardín a jardín con un diálogo más o menos similar a éste …
- Ay si vecina, menos mal que lo peor del COVID ya pasó, yo esperaba la Pfizer, pero a más no haber
- Si pero como usted dice, lo peor ya pasó …