
Un amanecer contigo
sería una mezcla de piña colada,
vino y agua salada…
Porque eres sutil y salvaje,
sensible y rudimentario, fuerte y cruel…
Pobre de mí que al verte suspiro,
con una sonrisa de tus labios muero…
Déjame mirarte como ayer,
amarte, como te amo desde la primera vez
que vi tus ojos y el color de tu piel…
Dime que soy tu primera vez,
porque en algo lo he de ser…
Tu primer amor de ayer,
Tu primer infidelidad no cumplida,
La primera que esperé por tanto tiempo
que me pudieras ver.
La primera que te dice que te ama y que no puede ser….
en algo dime ¿soy tu primera vez?
Tú, besos fríos, delicioso manjar…
Te quiero mío, aunque tenga que pecar…

En todas estas cuestiones de amores, y amores eran lo de antes … podemos con mucha licencia, echar un vistazo a una de las historias de amor más grandes de la mitología griega, leerla y volver a ver nuestra realidad … hoy.

Circunstancialmente yo dejo de ser yo, me convierto en una bestia abyecta, ponzoñosa, un alacrán venenoso, sin la más mínima pretensión de dañar a nadie … y en realidad no daño a nadie, aparte de a mí mismo …

—Señorita —le dijo Virginio al ver que desenfundaba la hipodérmica—: perdóneme,
pero si es con aguja, no quiero hacerme el examen.