
Un amanecer contigo
sería una mezcla de piña colada,
vino y agua salada…
Porque eres sutil y salvaje,
sensible y rudimentario, fuerte y cruel…
Pobre de mí que al verte suspiro,
con una sonrisa de tus labios muero…
Déjame mirarte como ayer,
amarte, como te amo desde la primera vez
que vi tus ojos y el color de tu piel…
Dime que soy tu primera vez,
porque en algo lo he de ser…
Tu primer amor de ayer,
Tu primer infidelidad no cumplida,
La primera que esperé por tanto tiempo
que me pudieras ver.
La primera que te dice que te ama y que no puede ser….
en algo dime ¿soy tu primera vez?
Tú, besos fríos, delicioso manjar…
Te quiero mío, aunque tenga que pecar…

“- Como hacen el amor los puercoespines?
- Con muuuucho cuidado”. (Chascarrillo popular).
El día que decidiste marcharte, me reventaste literalmente el corazón, te fuiste con uno de tus acostumbrados vestidos rojos, prometiendo no volver absolutamente nunca mas…

A mí lo que más frustración me da, es que en todo el mundo sigamos usando refranes pasados de moda, como por ejemplo la clase de cuchillo que hay en la casa del herrero. Con la mano en el corazón, ¿alguien vio alguna vez a un herrero? No.