
Tirada en mi cama con una sonrisa
totalmente debilitada por tanto deseo de ti
me llevaste al éxtasis tantas veces,
mi feminidad produjo y reprodujo tantas emociones
tus dedos mágicos entrando en mí
tus labios traviesos recorriéndome por completo,
tu lengua voraz, quemó mis poros a plenitud
Quise satisfacerme en ti
pero tú, te aprovechaste de mí,
con tus locos deseos fugaces y eternos
mirándome con tu pasión,
Desnudando mi corazón, arrancando cada botón.
tus dientes salvajes forcejeando con tensión
devorándome apasionadamente; mordiendo mis besos,
mordisqueando milímetro a milímetro …
Tus dientes, labios y lengua
deslizando poro a poro, haciéndome explotar,
acabando por completo y volviendo a empezar.
siguen tus dedos rápidos por mis piernas
despertando palpitantes sudores,
que aceleran con ímpetu mi respirar …
exhalo tu aroma, ya no puedo parar
Quiero que puedas perfectamente, en mí estar
y que ya nunca desees escapar
cierro mis ojos, vuelvo a gritar,
aprietas mis caderas y eso me incita a amar …
déjame quieta, quiero disfrutarte,
rodeando con mis muslos tu cuerpo …
… tan intenso.
El desarrollo de los tiempos, nos va tratando a las patadas, es un caso muy complicado, el sentir que no pertenecés a nadie, ni a ningún lado; me costó trabajo entender, en definitiva, que en nuestro país la polarización no se basa en “Yo soy derecha” y “Yo soy izquierda” (conceptos que quedaron obsoletos en los 80s) no basta con apoyar una “x” tendencia religiosa, por decir algo, hay que también detestar a “y” o sea la tendencia opuesta …
- 
Sabés por qué ? – lo encaró Amalia – sabés porque no vamos a hacer el amor ? Porque no me ayudaste a lavar los platos … y me lo prometiste.

El Vaticano, se ha puesto estricto con la cuestión de las cenizas de nuestros fieles difuntos (no santos difuntos, recuerden que si bien solemos decir “no hay muerto malo” no significa que todos mueran en “olor de santidad”).