
Tirada en mi cama con una sonrisa
totalmente debilitada por tanto deseo de ti
me llevaste al éxtasis tantas veces,
mi feminidad produjo y reprodujo tantas emociones
tus dedos mágicos entrando en mí
tus labios traviesos recorriéndome por completo,
tu lengua voraz, quemó mis poros a plenitud
Quise satisfacerme en ti
pero tú, te aprovechaste de mí,
con tus locos deseos fugaces y eternos
mirándome con tu pasión,
Desnudando mi corazón, arrancando cada botón.
tus dientes salvajes forcejeando con tensión
devorándome apasionadamente; mordiendo mis besos,
mordisqueando milímetro a milímetro …
Tus dientes, labios y lengua
deslizando poro a poro, haciéndome explotar,
acabando por completo y volviendo a empezar.
siguen tus dedos rápidos por mis piernas
despertando palpitantes sudores,
que aceleran con ímpetu mi respirar …
exhalo tu aroma, ya no puedo parar
Quiero que puedas perfectamente, en mí estar
y que ya nunca desees escapar
cierro mis ojos, vuelvo a gritar,
aprietas mis caderas y eso me incita a amar …
déjame quieta, quiero disfrutarte,
rodeando con mis muslos tu cuerpo …
… tan intenso.

Entre vapores de sudor y óxido, un gimnasio popular –un Olimpo de la cuadra– es el escenario de la disputa diaria entre muchísimos caracteres que usted y yo conocemos, muy bien … es más, yo lo sé de buena fuente …

Algo así … “Ella Empezó a desnudarse lentamente. Vuelto de espaldas, yo alcanzaba a ver tan sólo su oscuro reflejo en la ventana. Pero escuchaba como una música suave el murmullo que hacían, al liberar su cuerpo, sus prendas de polihexametileno adipamídico”.

Por donde vayas, sabés que te miran, yo te miro, y sabés perfectamente que te estoy mirando, porque me miras mirándote, y yo te miro mirándome mirarte … es usual no ? Para ti es un acto de rutina, para mí, me levanta el día, es el highlight de este jueves intrascendente.