
Tirada en mi cama con una sonrisa
totalmente debilitada por tanto deseo de ti
me llevaste al éxtasis tantas veces,
mi feminidad produjo y reprodujo tantas emociones
tus dedos mágicos entrando en mí
tus labios traviesos recorriéndome por completo,
tu lengua voraz, quemó mis poros a plenitud
Quise satisfacerme en ti
pero tú, te aprovechaste de mí,
con tus locos deseos fugaces y eternos
mirándome con tu pasión,
Desnudando mi corazón, arrancando cada botón.
tus dientes salvajes forcejeando con tensión
devorándome apasionadamente; mordiendo mis besos,
mordisqueando milímetro a milímetro …
Tus dientes, labios y lengua
deslizando poro a poro, haciéndome explotar,
acabando por completo y volviendo a empezar.
siguen tus dedos rápidos por mis piernas
despertando palpitantes sudores,
que aceleran con ímpetu mi respirar …
exhalo tu aroma, ya no puedo parar
Quiero que puedas perfectamente, en mí estar
y que ya nunca desees escapar
cierro mis ojos, vuelvo a gritar,
aprietas mis caderas y eso me incita a amar …
déjame quieta, quiero disfrutarte,
rodeando con mis muslos tu cuerpo …
… tan intenso.


Y si el Papa (salva y santa sea su persona) un día se emborrachara antes de celebrar misa en plena Plaza San Pedro ? Si el que aprieta el botón de los misiles o el responsable de la palanca de una central eléctrica, el que controla una planta nuclear, el que autoriza a aterrizar a los aviones … se pusieran bien tronados un día en sus labores?

Permítanme que les cuente, algo que me ocurrió de niño, en un San Salvador bisoño, pueblo chico, infierno grande, y que ha marcado mi vida a fuego.