Ya son las 5:50
no te apartes de mí
Endúlzame los oídos,
Es mi hora de entregarme a ti
Porque, aunque estás ajeno, cada vez más
Puedo tomarte por un poco
y otro poco más ….
No necesitas amarme lo sabes muy bien
El amor es a veces alarde,
pero no esta vez,
tómame así despacito, pero de una vez
dentro del rinconcito …
Oscuro motel
átame con los ojos cerrados
recórreme fiel,
muérdeme despacio y apresurado
abraza con tus dedos mi tibia piel
rózame con tu aliento,
quita mi insaciable sed,
éste hirviente deseo
desencadena mi ser…
no te apartes de mí.
Ya son las 5:50
Es mi hora de entregarme
a ti ….

En aquellas épocas de finales de Siglo XIX e inicios del XX, donde los globos aerostáticos los fabricaban y volaban los franceses (Montgolfier …), los aviones inventaban los estadounidenses (Hermanos Wright) o brasileños (Santos Dumont), y Juan de la Cierva, español, se le da por fabricar el primer helicóptero …
No sé si es pila mía, o si le pasa a algunos más, pero el entusiasmo del viaje, de salir de la Patria, de ir a conocer el mundo, me alegra un rato … y después me llega el bajón …
Y escribo “inoxidable” porque parece que en aquellas épocas doradas de la Edad Media, cuando un esposo, caballero, se marchaba muy a las Cruzadas, o sea de París a Jerusalén, seis años de camino y guerra ….