
Entraron muchas veces por la cocina pero terminaron sirviéndose de la cuchara grande ... Aplastaron tanta gente como pudieron para allanar su camino al Poder
Mayormente por conflictos religiosos y similares, condujeron ejércitos, aniquilaron familias enteras.

- Schubert! - determinó en seco el León, Rey de la Selva.

Cuando aquello era entonces. Se llamaba a esa calle Autopista Sur (Autopista, no tenía semáforos) y permitía un rápido viaje a través de San Salvador, ágil y sin problemas ... ahora se llama Bulevar Los Próceres y es intransitable

Ayer comenzábamos en este blog, un tema ligeramente procaz, pero totalmente real y parte de un negocio, que obviamente, en nuestro país, ya no se anuncia de esta manera por aquello de las extorsiones y de que le reconozcan la voz a Robertillo D´Aubuisson pidiendo alguno de estos servicios por teléfono, pero siguen existiendo .. (en otros periódicos como Clarín de Argentina, Tiempo y Espectador de Colombia, El Heraldo de Honduras, Reforma y El Universal en México, etc etc) y son sumamente ocurrentes.

Siendo infantes, niños indómitos, peludos, medio hippies y rebeldes de los 70s, alguien nos inculcó en nuestra mente infantil la idea de que cada vez que sonábamos la nariz, estábamos expulsando neuronas, y que debía tener cuidado porque tenía un número limitado de neuronas con las que trabajar … tal vez por eso, crecimos tan descerebrados ….

Muy similar al caso de nuestro recordado Oscar Alberto Quiteño, quien encontró la muerte salvando su portería en la grama del estadio que hoy lleva su nombre (Ver en este mismo blog ....)
http://www.danielrucks.com/index.php/deportes/41-vida-y-muerte-de-oscar-quiteno