
La primera cita había sido perfecta. Como en esos sueños en donde cuando ponés el pie, aparece el escalón. Esas cosas que ocurren siempre del modo correcto. Los dos venían de experiencias espantosas, de conversaciones vacías en citas que no tenían sentido y no habían llegado al encuentro con expectativas.


Seguimos con la procesión de santos, que iniciamos ayer, poniéndole el espíritu, medio en serio, medio en broma, de aquellos que presentan aspectos curiosos (sin ánimo de ofender a nadie, yo soy católico y adoro mi fe) :

Yo nací y crecí en la humareda difusa del incienso del nacionalismo católico, lleno de muchas tradiciones, costumbres … iba a decir normas de “buen vivir” pero hoy eso cualquiera lo ocupa, en fin … coleccionando gradas para construir mi escalera al cielo.

Se ha comenzado a hablar últimamente del Príncipe John (uno de los misterios más grandes pero menos “sonados” de la Corona Británica) , ya que nuevas pruebas de su existencia se han comenzado a conocer …