logo

gjhgjghjhg

De pronto usted aparece, resplandece, pone luz al día y me ilumina la existencia …sin previo aviso ni anestesia, en medio del caos laboral o en medio del tráfico, de planillas, expedientes pendientes o semáforos eternamente en rojo que nos dejan ventanilla a ventanilla …

Leer más...

lonely man in desert

Yo te di, o al menos intenté darte, todo de mi ... tu me diste nada.

Leer más...

leavingmanwoman 17ee7c106f1df5e1044bf5e46a4e3fb3 h1

No te rompas, no te esfuerces, de nada sirve dar el alma y soltar lágrimas, ahora que todo se ha diluído 

Leer más...

e65507040966ff1a0ec0c1bf16b4e8ae

Sentir el deseo de tu piel

desnudándome con tu mirada

Leer más...

art love

Resulta, mi pétrea ilusión, que son vanas tus jactancias de pretender que me derrito por ti … tus vociferaciones descuidadas “Ese? Ahhh ese se muere por mi ….” Que te han oído decir múltiples veces en múltiples lugares, donde casualmente yo nunca estoy …

Leer más...

9e2ac20863f3b027713d3fbf8dbd437e

No necesito recorrer largas distancias

nadar contra corrientes espantosas,

Leer más...

b6ff57a2e9bb95e5438fc76be914e5f8

No existe

para sumergirte en él

Leer más...

Otros Posts

Saint Louis 1904. La maratón Olímpica más absurda de la Historia

V1Foto 014156 04

Los primeros Juegos Olímpicos que organizó, por vez primera, Estados Unidos, fueron un rotundo desastre. Fue en el año 1904 y lo hizo en San Luis, que fue elegida frente a la otra candidata, Chicago, por decisión directa de Theodore Roosevelt, el vigésimo sexto presidente americano.

Todos juntos somos más que la suma de todos nosotros

0000000000000yiuyiuyiuyiuy

En mi país, existe lo negro o lo blanco, en medio … no hay grises; existe la crítica a gritos o la indolencia generalizada, en medio … no hay opiniones racionales.

Marco Emilio Lépido, un cero a la izquierda?

destacada min

 

 

La creación del Segundo Triunvirato en Roma tenía varias “ocultas intenciones” una de ellas, el Senado quería deshacerse de Octaviano, el heredero más poderoso de César, aliarlo con su rival Marco Antonio, y Marco Lépido, quería deshacerse del mote de “tonto” que tenía en Roma.

 

© Daniel Rucks 2026