
De pronto usted aparece, resplandece, pone luz al día y me ilumina la existencia …sin previo aviso ni anestesia, en medio del caos laboral o en medio del tráfico, de planillas, expedientes pendientes o semáforos eternamente en rojo que nos dejan ventanilla a ventanilla …

Yo te di, o al menos intenté darte, todo de mi ... tu me diste nada.

No te rompas, no te esfuerces, de nada sirve dar el alma y soltar lágrimas, ahora que todo se ha diluído

Sentir el deseo de tu piel
desnudándome con tu mirada

Resulta, mi pétrea ilusión, que son vanas tus jactancias de pretender que me derrito por ti … tus vociferaciones descuidadas “Ese? Ahhh ese se muere por mi ….” Que te han oído decir múltiples veces en múltiples lugares, donde casualmente yo nunca estoy …

No necesito recorrer largas distancias
nadar contra corrientes espantosas,
Tu piel y toda la belleza que encierra
duerme desnuda, esta noche
entre las sábanas de mi madriguera.

“Los libros de caza serán diferentes, cuando sean escritos por los leones” (Eduardo Galeano).

Una “verdeamarela” que más jugó al “vetealamierda”,