
(Investigación dedicada con respeto a la afición del FAS, la que incluye a mi esposa Tania y mi hija Adriana).
Muchas veces, he hablado con amigos, fanáticos del FAS, con quienes siempre íbamos al Quiteño, a pelearnos en los FAS – Firpo, a ver quién gritaba más fuerte, y si Firpo ganaba en Santa Ana (cosa que hicimos varias veces).
Y cuando les preguntaba a mis amigos, si sabían quién había sido Óscar Quiteño, ninguno podía explicarme …
Y con todo, es una historia que siempre me apasionó es la primera (y única hasta donde llegan mis archivos) muerte súbita de un jugador en un estadio salvadoreño.
Se tejen historias, especulaciones, y con los recursos de investigación logramos tratar de echar luz sobre el tema, hablando con su hijo, doctores, historiadores, todos de Santa Ana.

Son menos de diez minutos muy emotivos y bien documentados, acerca de la previa y posterior reacción de toda una ciudad a la muerte del portero del FAS, el 13 de diciembre de 1964.

“Que el mundo fue y será
una porquería, ya lo sé.
En el quinientos seis
y en el dos mil, también.
Brasil 1950 fue la cuarta edición de la competencia que ahora se ha convertido en el pináculo del juego de fútbol a nivel de todo el planeta … acababa de finalizar una guerra, el mundo estaba en caída libre ….

Recuerdo ese día era el que más esperaba con ansias una alegría me embargaba todo el cuerpo, era un adiós a las tareas, exámenes y demás compromisos que como estudiante era la única responsabilidad que tenía, en fin tres largos meses para descansar, haraganear, jugar.