
(Investigación dedicada con respeto a la afición del FAS, la que incluye a mi esposa Tania y mi hija Adriana).
Muchas veces, he hablado con amigos, fanáticos del FAS, con quienes siempre íbamos al Quiteño, a pelearnos en los FAS – Firpo, a ver quién gritaba más fuerte, y si Firpo ganaba en Santa Ana (cosa que hicimos varias veces).
Y cuando les preguntaba a mis amigos, si sabían quién había sido Óscar Quiteño, ninguno podía explicarme …
Y con todo, es una historia que siempre me apasionó es la primera (y única hasta donde llegan mis archivos) muerte súbita de un jugador en un estadio salvadoreño.
Se tejen historias, especulaciones, y con los recursos de investigación logramos tratar de echar luz sobre el tema, hablando con su hijo, doctores, historiadores, todos de Santa Ana.

Son menos de diez minutos muy emotivos y bien documentados, acerca de la previa y posterior reacción de toda una ciudad a la muerte del portero del FAS, el 13 de diciembre de 1964.
“En tiempos de crisis”, dijo Winston Churchill, “los mitos tienen una importancia histórica”. El ex primer ministro británico tenía razón al decir que los mitos pueden inspirar a los soldados a tener coraje en el campo de batalla, a pesar de las abrumadoras probabilidades de muerte.
Sin embargo, algunos mitos se han contado durante tanto tiempo que casi todo el mundo piensa que son ciertos.
Jamás he sido partidario, y más bien combato, las famosas teorías de conspiración, como Historiador, siempre prefiero el techo medido en términos absolutos, visto objetivamente y nunca, subjetivamente, o sea sacando conclusiones, producto de especulaciones propias …..

El día comenzó con mucha brisa y pocos centros electorales abiertos, lento como pedo de tartamudo, y con el estoicismo que tenemos los salvadoreños desde siempre, desde aquellas épocas del PDC cuando votamos bajo las balas …