
(Investigación dedicada con respeto a la afición del FAS, la que incluye a mi esposa Tania y mi hija Adriana).
Muchas veces, he hablado con amigos, fanáticos del FAS, con quienes siempre íbamos al Quiteño, a pelearnos en los FAS – Firpo, a ver quién gritaba más fuerte, y si Firpo ganaba en Santa Ana (cosa que hicimos varias veces).
Y cuando les preguntaba a mis amigos, si sabían quién había sido Óscar Quiteño, ninguno podía explicarme …
Y con todo, es una historia que siempre me apasionó es la primera (y única hasta donde llegan mis archivos) muerte súbita de un jugador en un estadio salvadoreño.
Se tejen historias, especulaciones, y con los recursos de investigación logramos tratar de echar luz sobre el tema, hablando con su hijo, doctores, historiadores, todos de Santa Ana.

Son menos de diez minutos muy emotivos y bien documentados, acerca de la previa y posterior reacción de toda una ciudad a la muerte del portero del FAS, el 13 de diciembre de 1964.
Y aquí seguimos compatriotas, y habitantes del mundo entero (menos un par de esos países comunistoides donde siguen pensando que este es un invento de los chinos con USA y bla bla bla) viviendo este domingo eterno, o sea, hoy puede ser domingo y mañana también … ni a misa vamos, no nos damos cuenta!

Mire Mr. Dow Jones, o mejor dicho … léame, explíqueme, porque según entiendo, usted es un ser humano que rige el bolsillo de todos nosotros … pero resulta que no, que ni siquiera es un ser humano … sino un consorcio de compañías que nos manejan los bolsillos, estamos todos hechos chibola !
El país, en aquel entonces se desangraba y se partía en dos, coincidentemente, hoy, 30 años después … seguimos en lo mismo.