Decía el gran escritor Oscar Wilde “Un buen amigo, es aquel que te clava la puñalada mirándote a los ojos”, George Orwell, solía apostrofar “Vivimos en el mundo de la mentira universal, por lo cual cualquiera que diga la verdad, se convierte de inmediato en un revolucionario”, para rematar el gran dramaturgo español Jardiel Poncela citaba “La objetividad, es el primer paso a la mala educación”.
Y si empiezo esta columna citando a toda esta serie de escritores muertos, es porque murieron con la verdad en sus labios, adelantando en lustros, decenios, siglos, el gran mal de este siglo ... la mentira.
Y lo que es más irónico aun, en este año 2026 , después de dos siglos y fichas de ser liderados por gente, próceres, que supieron decir “si” y “no”, si a nuestra Independencia no a la intervención extranjera… hoy se nos ha olvidado decir si o no, y nos hemos convertido en el país del “tal vez”, del “quien sabe”, del “dejémoslo así, ahí después vemos”, de la total falta de objetividad, de sinceridad, lo que da paso a una generación de … mediocres …
Y el mediocre por regla general, ante su total falta de gónadas suficientes para decir la verdad de frente, miente …
Mienten nuestros políticos cuando se inventan, legalizan, esbozan decretos … que ellos mismos son los primeros en infringir, mienten los periodistas cuando tratan de rebatir las mentiras de los otros, mienten los ciudadanos al repetir las mentiras de los dizque líderes de la Patria, mienten los empleados con sus llegadas tardes al trabajo pero también mienten los patronos sobre los motivos de descuentos en sus salarios.

Miente el pastor que a los gritos predica cuando se entuturuta y se pelea con la Santísima Trinidad, pero también miente el sacerdote cuando en homilía se ensalza a si mismo y se olvida de la palabra de Dios, miente Trump sobre lo “sencillo” del ataque a Miraflores, miente la radio, la prensa la Tv, miento yo y miente usted, pero sobre todo miento yo, porque cuando algo anda mal soy el primero en admitirlo pero el último en enterarme … porque nadie nos dice nada de frente, sino por terceras, cuartas y “n” número de personas, así que cuando la verdad objetiva nos llega, ya llega tan solo un remedo de la realidad.
Porque la mentira sigue teniendo patas cortas, y eso nos convierte a todos en enanos, y necesitamos aprender la objetividad para crecer … por eso he apendido a decir la verdad cuando miento.
Por eso en esta década se han popularizado tanto las “comunicaciones” via computadora, Facebook, Twiter, las curvas IA de Instagram, WhatsApp, Tik Tok etc etc, es fácil, al perderse la comunicación cara a cara diciendo la verdad, es más fácil y más práctico esquivar la realidad a través de un medio electrónico, si un padre va a decirle a su hijo mayor que padece de un cáncer terminal y que deberá el hijo ocuparse de la tutela de la familia, no lo va a hacer por un twiter, o un Facebook, es una realidad cruda y objetiva, se dice de frente, esos son valores, esa es objetividad, eso es sinceridad y mantener las cosas claras, eso es educación, o por lo menos así me educaron a mí.

Estamos con un país, con una realidad construída como el sueño de Nabucodonosor, La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce; sus piernas de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido. Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada, no con mano e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó. (Daniel 2:31-34).
Es fácil ser Daniel hoy en día, nuestras piernas pueden ser de hierro, porque somos trabajadores, luchadores, pero nuestros pies, los cimientos de nuestra Patria son de barro, de irrealidades, de utopías, y el hierro y el barro no se van a fundir jamás.
Y a El Salvador compatriotas, o lo sacamos del hoyo entre todos, o nos hundimos con él.