
Observaba esos cuadernos,
Observaba esas palabras ...
Observé el diario aquel...
Donde escribí cada detalle,
Corrí y desbaraté cada página,
no necesito de un diario
para recordar nuestra historia,
esa ha quedado marcada
en cada espacio de mi piel...
En las gotas de rocío
que brotan del alma
y cristalizadas tocan mis mejillas,
Cuando con el tiempo
mi corazón se acelera
y deja escapar vientos de nostalgia,
lo que algunos llaman suspiros,
esos, llenos de intriga y ansiedades.
Rompes mi silencio con tu mirada,
brota de mis labios la sonrisa justa,
la que dice en secreto, “bésame,
devórame y róbame el aliento”
hasta el final de este encuentro tribal,
más que pecado se ha convertido en ritual,
tu cuerpo es la ofrenda y mi alma el sacrificio
aunque pase el tiempo y mueran los años,
mi corazón morirá contigo,
mi cuerpo vuelto un ermitaño.

Tuvo de todo, desde un partido empatado a la fuerza por incidencia del árbitro de Brasil Joao Etzhel Filho por motivos de odio político (URSS 4 Colombia 4) hasta el devastador terremoto de Valdivia, el cual tan solo 2 años antes (22 mayo 1960) arrasó con poblaciones enteras y la vida de más de 5000 chilenos, con una magnitud de 9,5 MW, es el más potente registrado instrumentalmente en la historia de la humanidad. °

Que mala onda José, que jodida…

Te pido un imposible, algo raro,
eso que condenó nuestro deseo
al baúl del recuerdo prohibido