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No hay silencio en esta noche fría

no hay silencio en este amor desesperado

porque no hay final en el amor eterno

como no tiene final el comienzo

y fuiste tú el comienzo

De esta historia de amor

que no pudo ser feliz

Porque feliz se puede ser si se tiene,

y ya antes te perdí…

 

 

Pero queda el dulce recuerdo

de este amor desesperado

que hasta el alma me ha marcado,

De sublimes recuerdos,

de sollozos maravillosos porque fui feliz

Aunque no te tuve, aunque antes de tenerte te perdí,

Pero en mis sueños,

aquellos sueños desvelados tras la fría corriente del invierno,

Calentaste mis sábanas con solo estar en mis pensamientos

de tenerte entre mis brazos, de hacerte el amor,

contigo toda muestra se quedaría corta

Hacer el amor, la vida, la guerra entre dos cuerpos,

entre el cielo y el infierno,

El fuego eterno que eriza mis quebrantos

y revuelve mis suspiros enamorados

Porque fuiste fugaz en mi vida,

pero eterno en mis recuerdos, que por ellos vivo

 

Sintiendo cuando los tengo,

Que acaricio con mis dedos tu hermosa piel

Que me enciende y prende una antorcha ardiente

entre mis besos y mis lamentos,

que son eternos cuando tú estás,

Con tus muslos arrebatantes,

tus torbellinos sabor a miel,

la delicia de tu pecho

entrando en mis pensamientos y lográndome humedecer

Con el roce sublime de tus labios,

colocando tus manos en mi ser

Aletargado con el aliento de mi pecado

y angustiado por el enorme placer de tenerte

Solo en mi mente por quinta vez …

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