
De pronto usted aparece, resplandece, pone luz al día y me ilumina la existencia …sin previo aviso ni anestesia, en medio del caos laboral o en medio del tráfico, de planillas, expedientes pendientes o semáforos eternamente en rojo que nos dejan ventanilla a ventanilla …
De pronto usted emerge de esta artificialidad obsoleta, con su naturalidad encantadora, tan mujer y tan perfecta y me habla, y me dice, y yo … que suelo carecer de palabras en el momento justo y encuentro las palabras justas dos horas después de que te hayas marchado, balbuceo, mastico incoherencias y quiera decirte cincuenta mil cosas que he pensado en el interín … y no me salen más que las tres frases estúpidas de siempre.
De pronto usted aparece, sin razón aparente … y aunque se vaya … me queda dando vueltas en la mente …
Y yo me sumerjo en finales de mes, en hacer que paguen los que me deben para pagarles a los que me cobran, me cobra Hacienda y me debe el Gobierno, me mienten con la reducción de tasa de homicidios cambiando un Director de Medicina Legal por uno más condescendiente y los muertos siempre los sigue poniendo el pueblo, me mienten con el crecimiento de la economía y la gente vive de prestado y sin la menor esperanza de devolver más que las gracias … y es suficiente.
Pero en medio de todos mis grises, un resplandor me devuelve las ganas de seguir luchando, porque de pronto usted aparece y todo lo negativo se conmueve …
Puede ser confusión, mi vano apego a una ilusión, o tal vez el producto de mi mente demente … pero de pronto usted aparece, y el día se tornó diferente.
De pronto usted aparece ..
… de la nada
… del nunca
… o
en su defecto
del siempre.

El Rey Luis XIV de Francia, por alguna razón que la Historia no especifica, le tenía pavor al agua … le aterrorizaba bañarse; se dice que solo se ha dado tres baños en su vida.

Los kamikazes japoneses de finales de la Segunda Guerra Mundial eran famosos por sacrificar sus vidas en un intento desesperado de cambiar el rumbo de la Segunda Guerra Mundial para que el Imperio japonés aún pudiera ganar de alguna manera. Y aunque sus acciones no resultaron en una victoria japonesa, el nombre Kamikaze y la idea asociada a él todavía son ampliamente conocidos.