
De pronto usted aparece, resplandece, pone luz al día y me ilumina la existencia …sin previo aviso ni anestesia, en medio del caos laboral o en medio del tráfico, de planillas, expedientes pendientes o semáforos eternamente en rojo que nos dejan ventanilla a ventanilla …
De pronto usted emerge de esta artificialidad obsoleta, con su naturalidad encantadora, tan mujer y tan perfecta y me habla, y me dice, y yo … que suelo carecer de palabras en el momento justo y encuentro las palabras justas dos horas después de que te hayas marchado, balbuceo, mastico incoherencias y quiera decirte cincuenta mil cosas que he pensado en el interín … y no me salen más que las tres frases estúpidas de siempre.
De pronto usted aparece, sin razón aparente … y aunque se vaya … me queda dando vueltas en la mente …
Y yo me sumerjo en finales de mes, en hacer que paguen los que me deben para pagarles a los que me cobran, me cobra Hacienda y me debe el Gobierno, me mienten con la reducción de tasa de homicidios cambiando un Director de Medicina Legal por uno más condescendiente y los muertos siempre los sigue poniendo el pueblo, me mienten con el crecimiento de la economía y la gente vive de prestado y sin la menor esperanza de devolver más que las gracias … y es suficiente.
Pero en medio de todos mis grises, un resplandor me devuelve las ganas de seguir luchando, porque de pronto usted aparece y todo lo negativo se conmueve …
Puede ser confusión, mi vano apego a una ilusión, o tal vez el producto de mi mente demente … pero de pronto usted aparece, y el día se tornó diferente.
De pronto usted aparece ..
… de la nada
… del nunca
… o
en su defecto
del siempre.
Brasil era una naciente potencia futbolística de América Latina, de segundo orden, detrás de Argentina y Uruguay, pero con un auge de la industria cafetalera tan grande, que prometió construir “el estadio más grande del mundo” (Maracaná 200 000 espectadores) y que con esa promesa logró fácilmente la sede del primer Mundial de Post Guerra.

La cabeza del fútbol salvadoreño, vive mirándose el ombligo. Eso hace las ocho (8?) horas laborales del día … nada más.

A ver … quedemos claros en un aspecto, Jesucristo nació y nació para guiar con cada hecho de su vida nuestras vidas … para enseñarnos el camino, e inundarnos de Su Luz. Ahora bien, este hecho es irrefutable y queda fuera de toda discusión … otras cosas que nos han contado de la Navidad, son hechos discutibles.