
Hoy te encontré sencillamente distinta, no más bella ni más mía …distinta, como que aquella frase de mi madre “de vez en cuando, es bueno extrañarse un poco …” cobrara todo su valor y sentido.
Distinta, radiante, tal como si la ausencia y las distancias, aniquiladoras de recuerdos y otras instancias, te diesen nuevos bríos, brillos, resplandores y atardeceres a tus ojos, que sentí que hasta me miraban diferente, a pesar de que no he dejado de ser yo tú, y tu mi yo.
Y las ausencias convocan a presencias y proximidades, de piel, de labios, de besos y cuerpos, a gastárselos todos, a comerse a besos … y hacer el amor, hacer el amor hasta reventar si es posible … porque eso, eso es vida.
Sabés que sería lindo?
Subirse a un automóvil cualquiera, a velocidad vertiginosa, imprecisa, así como los de Casa Presidencial que manejan como si fueran los dueños del país y atropellan gente a diario, desde las épocas de aquellas caravanas de la muerte … y quitando toda la parte sangrienta, que los enamorados no somos esa clase de gente, huir, escapar de todo este cúmulo de alambres, cemento y mierda que es esta ciudad y encontrar un refugio, cualquiera, en medio de una montaña, o en una playa escondida, ocultos …
Alejarnos los dos de la mirada de todos los demás y regodearme en esas formas femeninas, que son las tuyas, las de siempre, las tan amadas y deseadas que hoy encontré sencillamente … distintas, y renovar los votos de amor, con una cabaña, un colchón, y un par de aves silvestres como testigos …
escapar
huir
porque la nostalgia existe y deja huella
y hacer el amor… hacer el amor hasta reventar si es posible
… porque eso, eso es vida.

La distancia marcó tanto pero no lo suficiente,
la ausencia impuso momentos pero no aniquiló
la fuerza vibrante de la pasión,
El día que los sopes vuelen en retroceso, hagan loops y picadas en tirabuzón, el día que los rellenos sanitarios, sean realmente sanitarios, el día que los niños pepenadores realmente encuentren oro en medio de tanto lodo …

Ahora bien, en la búsqueda del lugar perfecto, déjeme decirle que las playas son muy similares a los parques en muchos aspectos. En los funcionales son iguales, en eso no hay diferencias, esas hay que buscarlas en otras cosas. Un aspecto diferenciador entre la playa y el parque es que para poder ir a la playa es necesario un medio de transporte. Para llegar a un parque solo tenemos que caminar un ratito y pedirle a San Pancracio de las Guamas Cargadas que no nos roben en el camino …