Y a veces apareces en el sueño incierto
como fantasía perdida en las caricias
atrapadas en las manecillas del reloj
de nuestro tiempo, que perdió en su
paso de horas y minutos,
la fuerza de una entrega
y ahí vamos ahogando
ansias, deseos y esperas.
que se resumieron en un mar de nada
donde nada es tan real como
aquellos besos matutinos, escondidos
que nos provocaron darnos un poco más,
a veces solo a veces , así te deseo,
a veces de forma imprudente aparece
una señal lejana
que aparenta ser un reflejo que aun
en medio de los desencuentros
donde la vida nos llevó,
algo de mi alcanzas a sentir,
en el silencio, en la soledad en el vacío
donde tal vez evitas llegar, así como yo
como algo de ti yo aprendí a extrañar
A veces, solo a veces sucede
que tus deseos y mis deseos
no logran ponerse de acuerdo
para en medio de la madrugada
poderte decir, aun en contra del presente
sigues siendo mi deseo pendiente.
Me remito, a un problema que está conmocionando el planeta, más allá de todas las pandemias, los periódicos que cito a pie del artículo dan a conocer un problema que se había dado en gran escala, en los hoteles y parques temáticos de Disney …

Estar aquí entre tus brazos, es el aliciente ideal, viviendo esos silencios pendientes, hace que me conecte una y otra vez a ti, que no exista nada más placentero que sentir tus labios regalando besos, por mi piel, que hacen que tiemble de deseos por ti, mas que ayer mejor que antes.
Resulta que hoy todos somos catalanes, a excepción de aquellos que le van al Real Madrid, el culto a Messi y compañía nos ha llevado a un “barcelonismo desmedido” que se sobrepone a nuestras propias usanzas nacionales.