El enamorado, despechado y abandonado, aquel que entregó su vida por amor y espera en vano el regreso de quien se fue, el que masculla versos y canciones sin sentido sin sentido y entabla pláticas con el cielo falso, mira fotos viejas y se pone a llorar …

Con motivos de mi conocida arrogancia, prepotencia, alta estima de mí mismo y presto a acercarme a los sesenta años, poseedor de todo el dinero y los recursos que se necesitaban, decidí perpetuarme, darme continuidad inmortal y crear (o sea no crearlo yo, sino que darle a un grupo tecnológico importante y avanzado) la tarea de crear otro yo.

Hay un lugar donde nunca, donde nunca fui, donde siempre estoy, donde sueño llegar pero nunca voy …
Estaba en aquella edad de los “despertares”, en la secundaria, todos éramos muy compañeros y amigos, crecimos en un instituto de enseñanza mixta, desde Kinder … éramos felices !

Miles de salvadoreños, tratan día a día de imaginar el plan, pagar coyotes, formar caravanas, hipotecar la casita … para emigrar, decimos que para los USA, pero la verdad es que queremos vivir en alguna parte … que no sea nuestro propio país, los augurios eran malos y la realidad lo confirma.