
Japón, un país magnifico y sobre todo bellísimo en cuanto a tradición, educación, cultura, siempre tuvo, y aun más en la época Imperial (varios períodos) una marcada tendencia a dejar en tercer y cuarto orden, el rol de las mujeres …

Bien lo decía aquella canción de Johnny Ventura, cuando contaba que una pareja, para comunicarse si tenían o no “ganitas de aquello” pitaban … hasta que se ponían de acuerdo si si o si no … “Pitaste?”.

Mi superhéroe perdió su último poder, y cansado, muy cansado, dolorido, se acostó a tomar una siesta … de la que ya no pudo despertar … a pocos días de cumplir ochenta y ocho años.

Una “verdeamarela” que más jugó al “vetealamierda”,