
Augusto, a gusto en Agosto (que todavía no se llamaba como tal sino Sextil, y de eso se trata esa historia), se regodeaba en su reclinatorio en el Palacio Palatino, refrescándose sus imperiales gónadas con hojas de palma que batían esclavos y esclavas númidas (por las dudas, nunca se supo bien para que lado pateaba el tal Octavio Augusto).


Hace 45 años todavía estábamos en el siglo pasado. Yo escribía canciones, tocaba en un grupo de Rock, trabajaba medio tiempo en un Blockbuster, todo valía la pena menos nada.

Ya habíamos tratado en “El lado pérfido de Caperucita Roja” http://www.danielrucks.com/index.php/9-maneras/363-el-lado-perfido-de-caperucita-roja las conclusiones del seminario “Sociedad y cuentos de hadas” de la Universidad de Princeton.
El “mall” hoy, viene siendo la playa de los 70s y 80s de los capitalinos y los no tan capitalinos … es fácil, en aquellas décadas, existían básicamente dos estratos sociales bien fundamentados en el país.
Hace unos días. Hablaba con mi hija, (una de esas discusiones filosóficas profundas) sobre los super héroes y esta epidemia que les ha agarrado de matarlos a todos …