

Antes de empezar la historia en si, quiero dejar claro que soy Católico Apostólico Romano, practicante, no del diente al labio, y que no comparto esta celebración …. Pero vamos! Hay que saber bien, conocer a que nos enfrentamos, para poder rechazarlo …

Por extraña transmutación, terminé convertido en un grano de arena, cualquiera, en una playa de las múltiples playas del planeta.
Cuando tenía once años tuve la suerte de conocer, tal vez, al personaje más icónico de mi vida, el que me iba a marcar, a su vez, el resto de mi existencia.