

Cuando yo era niño, mi padre, antes de enviudar, antes de los meses que pasó visitando día tras día a mi madre en el sanatorio mental, del que nos referiremos y hablaremos mas tarde ...

Porque somos chambrosos, chocarreros, nos encanta el chicle, somos sabelotodos pero solucionalonada, viejas y viejos fresqueres, mercaderes de la información ….

Pequeño cuento, muy poco de terror, en un solo y breve acto … menos mal!
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Sabés por qué ? – lo encaró Amalia – sabés porque no vamos a hacer el amor ? Porque no me ayudaste a lavar los platos … y me lo prometiste.