
Con motivos de mi conocida arrogancia, prepotencia, alta estima de mí mismo y presto a acercarme a los sesenta años, poseedor de todo el dinero y los recursos que se necesitaban, decidí perpetuarme, darme continuidad inmortal y crear (o sea no crearlo yo, sino que darle a un grupo tecnológico importante y avanzado) la tarea de crear otro yo.

Antes que me salten con el típico comentario, “Ah si! Yo conozco la Historia, yo vi “Código Enigma (Imitation Game)” en Netflix!! Se la recomiendo!
Pues déjeme contarle amablemente que no, que usted no conoce la Historia, conoce la versión Hollywood de un hecho real, modificado a su antojo, para hacer que más gente vaya al cine o se prenda al streaming … la Historia está en los libros.
(Consejos para varios políticos nuestros, que la gente ya no quiere ver ni en pintura pero sin embargo se siguen re enganchando).

Nunca fueron muy “brillantes intelectualmente” los líderes de los antiguos Partidos Comunistas hoy Socialistas del siglo XXI, desde Stalin a Maduro, Evo, Chávez … digamos que con Marx y Engels se cortó la cultura del pensamiento (ojo, este no es un post sesgado, del otro lado hay una resma de incultos también) ... el asunto de hoy es con Mao Zedong (Mao Tse Tung)