
Cuando yo era niño, mi padre, antes de enviudar, antes de los meses que pasó visitando día tras día a mi madre en el sanatorio mental, del que nos referiremos y hablaremos mas tarde ...
En el calor de una tarde de sábado de diciembre, el estadio Mágico González pintado de tricolor Pampero, más de doce mil pamperos abarrotan sus áreas del estadio …

Ahora después de vencer el tiempo, ahora que los deseos renacen en mi piel te beso y te siento...
Te beso y me pierdo en tu beso, ese irrepetible, inconfundible que no precisa de antesalas para borrar los silencios.
Resulta que hoy todos somos catalanes, a excepción de aquellos que le van al Real Madrid, el culto a Messi y compañía nos ha llevado a un “barcelonismo desmedido” que se sobrepone a nuestras propias usanzas nacionales.