
Cuando yo era niño, mi padre, antes de enviudar, antes de los meses que pasó visitando día tras día a mi madre en el sanatorio mental, del que nos referiremos y hablaremos mas tarde ...
En el calor de una tarde de sábado de diciembre, el estadio Mágico González pintado de tricolor Pampero, más de doce mil pamperos abarrotan sus áreas del estadio …

Esto … no lo tome como falsa promesa, como palabras de político, como aquella famosa frase de The Eagles “Nos vamos a volver a reunir el día que el Infierno se congele” … y se reunieron otra vez, aunque según se sabe, el Infierno está cada día más caliente …
07:26 am suena la alarma del despertador, esta ha sonado unos minutos más tarde de lo normal, -¡!maldita alarma¡! nunca suena a la hora indicada-hubo un apagón anoche quizás; saltó de la cama como un soldado que va a la guerra, tomó una ducha rápida, me visto, no hay tiempo para combinar camisa, pantalón y corbata, salgo despavorido para el trabajo, a dos cuadras la mente me juega una mala pasada, las neuronas me recuerdan que he olvidado mi teléfono celular, -¡!maldita sea¡!-digo en mis adentros, regreso por él, llego a la parada del autobús y éste ya ha partido, no me queda más que esperar el siguiente.
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Sabés por qué ? – lo encaró Amalia – sabés porque no vamos a hacer el amor ? Porque no me ayudaste a lavar los platos … y me lo prometiste.