


Con motivos de mi conocida arrogancia, prepotencia, alta estima de mí mismo y presto a acercarme a los sesenta años, poseedor de todo el dinero y los recursos que se necesitaban, decidí perpetuarme, darme continuidad inmortal y crear (o sea no crearlo yo, sino que darle a un grupo tecnológico importante y avanzado) la tarea de crear otro yo.
Elliot Ness, alcanzó la fama, se volvió una celebridad en el Chicago mafioso de los 20´s y no porque tuviera una serie de TV o le protagonizara una película Kevin Costner, todo eso vino después …