


Si de sincerarnos se trata, eso de mirarnos en el espejo crítico de cada día, debemos admitir que vivimos en la actualidad una crisis de la democracia representativa, no solo en El Salvador sino en todo el mundo.
Para mi gusto musical, una de las mejores composiciones de la era moderna, en contenido musical, pero encierra, líricamente una de las historias más retorcidas, extraídas de la vida real. (Ojo, la vida de su compositor Bob Geldof, también tomaría caminos torcidos a lo largo del tiempo).

Mientras al pueblo salvadoreño le recortan los subsidios de gas y agua, estamos a días del vencimiento de un importante pago a la Banca Internacional, el vencimiento es este 7 de octubre, y caeríamos en impago (default) por primera vez desde febrero de 1932, cuando bajo el mando férreo de Maximiliano Hernández Martínez, se dijo “no pagamos hasta que bajen los intereses”.