

Emilia, veinteañera, con la cabeza llena de sueños, estudiante universitaria y alma libre, vive de pronto encadenada a los libros, un trabajo a medio tiempo en la farmacia de la colonia, y en el resto del día, cuidar a su abuelo Jonás.

Nunca fue un buen tipo el tal Caracalla, embustero, falso, bueno .. tan falso que ni siquiera se llamaba así ...

Resulta que Jacob andaba a las trompadas con su hermano Esaú, los negocios entre los dos no andaban bien, hay que recordar que ambos, hijos de Isaac con Rebeca tenían temperamentos bastante encontrados …