

Resulta que hace unos días, recibí una solicitud de entrevista del CONDON, no decía nada más, no desglosaba las siglas, pero me decía que eran una serie de preguntas con respecto a la época que vivimos.

La noche brillaba con todo su esplendor, abajo, las luces de la ciudad iluminan caminos desiertos que pareciera por un momento que dan al mismo sitio, un par de sombras invaden las aceras. Arriba, las estrellas titiritan quizás de frío. Los Domingos tienen la magia de terminar demasiado pronto. Esta conversación se lleva acabo detrás de las paredes de una casa en particular.
El poderoso y adinerado, poco dotado de cerebro pero muy viril y súper macho, Sigfried Wonka, ha comprado al contado con un genial descuento por encima del tercio de su valor, la más famosa fábrica de chocolates, los rumores surgen … “con que la compró al contado este imberbe que en su vida ha trabajado ?”