


No te necesito, no, no te necesito ni siquiera la mitad de lo que tú te imaginas que te necesito.
Habían terminado las celebraciones de las Fiestas titulares de Nuestra Capital en honor al Divino Salvador del Mundo, dos días antes, agosto de 1951, las últimas procesiones características de la época solo dejaban los despojos y residuos de siempre sobre el Parque Bolívar (Barrios).

Por incongruente que pueda parecer, por zafado de la realidad e ilógico que suene … ningún país campeón de la Copa América, ganó el Campeonato Mundial siguiente tras llegar a levantar el máximo trofeo Sudamericano …