


De pequeño me llevaban a ver películas de “Los Tres Chiflados” al cine, domingos por la mañana, recién bañado, peinado con vaselina….y no me gustaban.
Escribir, por ejemplo, que mi cuerpo arde en el recuerdo de tu boca descubriendo rincones oscuros de mi piel. Excitarme con el susurro tórrido de tu voz a mi oído. Sentir el espasmo con el choque de tu pelvis desnuda en los poros húmedos de mi piel.
Se necesitan donantes.
Un llamado a su solidaridad: se necesita un abogado, juez o un fiscal, uno, al menos uno, uno solo - que no sea político por piedad - con huevos de cualquier grupo o factor, eso sí, que sean positivos, cualquier donación hacerla al tribunal competente.