
el: te querés casar conmigo??
ella: si!!

Nunca fui yo
o demasiado yo
siempre fui otros

Llegamos, llegué, llegaste tarde a una vida que era única y exclusivamente nuestra ...
Porque fuimos creados, creado, creada para pertenecernos y nunca para ignorarnos que es una manera muy dolorosa de pertenecerse.

Tengo miedo de los monstruos
los que habitan mi cabeza
se trasladan a la tuya …

Yo debía tener, a lo sumo diez años, pequeño inquisidor, curioso investigador de cualquier cosa que surgiera, en aquellos veranos eternos, cuando todos los primos, en vacaciones escolares, éramos mandados al campo para “endurecer nuestro carácter”.

En aquellos dorados sesentas, cuando la TV todavía era un elemento selectivo, lejos del alcance de nuestros confines proletarios, barrios obreros de mucha gente y pocas esperanzas, donde los sueños siempre quedaban postergados para fin de mes y de ahí para nunca ...

“La nalga, ocupa el 11% del volumen corporal en mujeres, un poco menos en hombres, pero como nunca las vemos de frente, solemos darles la espalda, por eso los demás observan nuestras nalgas, porque pueden verlas de frente.” (Filósofo usuluteco anónimo)

Según cuenta la Historia parece que el primer pesebre viviente fue obra de San Francisco de Asís, quien durante la Nochebuena de 1223 convocó a los vecinos del pueblito italiano de Greccio a representar el nacimiento de Jesucristo en la iglesia local.
Calico, en California, fue la ciudad más próspera y poblada del estado en mención en el siglo XIX.
Acababa de estallar la "Fiebre del Oro" ...

El enamorado, despechado y abandonado, aquel que entregó su vida por amor y espera en vano el regreso de quien se fue, el que masculla versos y canciones sin sentido sin sentido y entabla pláticas con el cielo falso, mira fotos viejas y se pone a llorar …