
Mis labios besan la base de tu nuca, estás dormida, sí ..como siempre, como últimamente, o como es tan frecuente en estos últimos tiempos … besan suave y sutilmente, esa piel … esos poros … por donde solían, hace años, estallar fuegos artificiales … al simple roce de un beso.

Sopla un viento del este
en tu mejilla oeste
y borra las lágrimas que no te mereces
El caso de siempre
tu corazón sangrando
una vez más …

(A excepción del estudio de la Universidad de Fráncfort que es real, el resto … es puro cuento …)

Ahora después de vencer el tiempo, ahora que los deseos renacen en mi piel te beso y te siento...
Te beso y me pierdo en tu beso, ese irrepetible, inconfundible que no precisa de antesalas para borrar los silencios.

“El hombre verdadero ama dos cosas: el peligro y el juego, por eso ama a la mujer, que es el más peligroso de todos los juegos”. Federico Nietzsche. “Thus spoke Zarathustra.”

No te molestes diciendo “lo siento …”
simplemente, pasa adelante
y vuelve a convertir
mi salud mental en un desastre.

La noche brillaba con todo su esplendor, abajo, las luces de la ciudad iluminan caminos desiertos que pareciera por un momento que dan al mismo sitio, un par de sombras invaden las aceras. Arriba, las estrellas titiritan quizás de frío. Los Domingos tienen la magia de terminar demasiado pronto. Esta conversación se lleva acabo detrás de las paredes de una casa en particular.
Es un campo histórico tan extenso, tan amplio y nutrido, tan presente a lo largo del tiempo (ya habían Golpes de Estado en la Antigua Roma, donde el término ”Dictador”, un concepto muy positivo en su aplicación antigua, surge) y dictaduras siguen y seguirán existiendo, luego hemos de limitar el campo eb cada capítulo.
- Te lo digo así de claro Armando, porque sos mi amigo, pero la duda me devora por dentro, podría jurar que Adelina me es infiel !
- Adelina? Tu esposa? Pero como se te ocurre? Si Adelina es una santa! – no se si mi amigo del alma, de infancia, Joaquín, habrá notado que me ponía levemente colorado.

Lejos de lo peyorativo del término, la hija de Isabel y Fernando, Reyes Católicos de España, y madre de Carlos I Emperador del Sacro Imperio Romano, fue conocida por esa denominación, ahora bien, las causas que la llevaron a esta “locura” son bastante diferentes a lo que nos enseñaron en la escuela.