Yo te encontré
en el mismo sitio donde estaba perdido
a dos cuadras de mi soledad
Iba buscando
un horizonte perdido
pero naufragué en mi mismo mar …
… donde encontré tu sonrisa
bendita o maldita
salvadora o punitiva
verdad o mentira
complaciente o inquisitiva
Entonces aprendí a decir “sueños”
Aprendí a decir “Dios”
Aprendí a decir “alas”
Aprendí a decir “amor” …
Vivo pensando en ti
Si a esto se puede llamar vivir
Más bien muero y te espero
Diciendo te quiero
a la pared
Y no había descubierto
que éramos uña y carne
hasta el infame momento
que me quitaste la uña …
Vivo pensando en ti
Si a esto se puede llamar vivir
Más bien muero y te espero
Diciendo te quiero
a la pared ….

Yo debía tener, a lo sumo diez años, pequeño inquisidor, curioso investigador de cualquier cosa que surgiera, en aquellos veranos eternos, cuando todos los primos, en vacaciones escolares, éramos mandados al campo para “endurecer nuestro carácter”.

Inicios del “football” salvadoreño
El balón de futbol, de gajos y de cuero duro, vejiga de vaca o cerdo, a nuestro país, llegó al igual que al resto de Latinoamérica …rodando por las vías del ferrocarril.
Es la segunda vez que se disputan los juegos en Tokio, los de 1964, a diferencia de los anteriores en estos JJOO Tokio los podios se construyeron con 24.5 toneladas de plástico usado. Aparte de la gran controversia de la utilidad de las “camas de cartón” …