
El padre estaba sentado leyendo el periódico matutino, oyó que el microbús escolar dejaba a su hijo en la puerta de la casa, se levantó a recibirlo y los dos se saludaron, tenía un hijo preadolescente entre los 12 y 13 años de edad, es su orgullo, como padre se sentía realizado por tenerlo, el hijo se fue a cambiar de ropa, se puso una más cómoda, bajo a la sala donde estaba el padre y le dijo:

Mis labios besan la base de tu nuca, estás dormida, sí ..como siempre, como últimamente, o como es tan frecuente en estos últimos tiempos … besan suave y sutilmente, esa piel … esos poros … por donde solían, hace años, estallar fuegos artificiales … al simple roce de un beso.

Sopla un viento del este
en tu mejilla oeste
y borra las lágrimas que no te mereces
El caso de siempre
tu corazón sangrando
una vez más …

(A excepción del estudio de la Universidad de Fráncfort que es real, el resto … es puro cuento …)

Ahora después de vencer el tiempo, ahora que los deseos renacen en mi piel te beso y te siento...
Te beso y me pierdo en tu beso, ese irrepetible, inconfundible que no precisa de antesalas para borrar los silencios.

“El hombre verdadero ama dos cosas: el peligro y el juego, por eso ama a la mujer, que es el más peligroso de todos los juegos”. Federico Nietzsche. “Thus spoke Zarathustra.”

No te molestes diciendo “lo siento …”
simplemente, pasa adelante
y vuelve a convertir
mi salud mental en un desastre.

Resulta que hoy con la proliferación de canales de “streaming”, el hecho que aparece de villano en “Los Vengadores” y las películas de “Thor”, se nos olvida un poquito que el personajes, es tan real como los personajes de la mitología escandinava nos permitan, y no era necesariamente un villano …

Fue un 4 de diciembre, años ha … y muchos, 1872, uno de los misterios más grandes de la historia, que hoy, ciento cuarenta y dos años después sigue sin resolverse (aunque la verdad, poca gente se acuerda).
Eres un hombre más
como cualquiera,
que se encuentra donde sea,
pero te ví en la lejanía oscura del paseo
ni siquiera observe tus pasos ligeros ...