
Ahora después de vencer el tiempo, ahora que los deseos renacen en mi piel te beso y te siento...
Te beso y me pierdo en tu beso, ese irrepetible, inconfundible que no precisa de antesalas para borrar los silencios.
Te beso en la presencia de deseos atrapados, que me guían y pierden en ti.
Te beso con las ansias que tu deseo ha esperado, y que yo espere en horizontes de fantasía.
Eres el beso real, la humedad propia de mi piel, mi vez perfecta del beso intenso que arrebata las coherencias.
Eres el brillo fuerte de mis días , el sol que va quemando desde siempre cada espacio de mi piel, que reclamo tus besos y caricias, así perfectas así únicas así intensas como este beso ..
Este que beso que lleva el mapa detallado de tu piel.
Te beso y me convenzo que ahí está el punto perfecto del deseo en tu piel y mi piel... en nuestras atrapadas esperas en el tiempo.
Humedece mis labios una vez más.
Trasciende en mí
Navega en mi mar de placer
Solo vivamos en la intensidad del puede ser una vez de un beso, nuestro beso.

Johnny Acetileno, entonces, se dedicó a seguir probando su puntería …
Te ruego encarecidamente, no sabés de entrada el suplicio que significa en San Salvador, trasladarse ( ya no solo lunes, viernes y sábados al mediodía, sino todos los días al salir de trabajar ) de un lado a otro… hora y media para 15 cuadras más o menos !

Más allá de Pataya Beach, tres kilómetros y medio dentro de la caverna de Tham Luang, donde los jugadores del “Wild Boars” (Jabalíes salvajes), celebraban sus victorias como algo cotidiano, casi a manera de ritual, el milagro hizo historia... pero todo el proceso, el heroísmo, nos deja enseñanzas ... igual que los 33 mineros de Chile ...