logo

No te molestes diciendo “lo siento …”

simplemente, pasa adelante

y vuelve a convertir

mi salud mental en un desastre.

 

 

Llegas justo en el momento

cuando empezaba a ordenarme

Llegas justo en el momento

cuando empezaba a olvidarte …

 

Esto ya lo hemos vivido antes

llegas con la misma cara de lluvia

pidiendo perdón a las baldosas

sin mirarme a los ojos

sin mostrarme tu rostro de mujer

y se supone que yo salga corriendo

a tus brazos …

otra vez.

 

… tu eres la droga que jamás debí probar

… la partitura que jamás aprendí a tocar

… esa película mala que aun así, ves hasta el final

… el último trago al que no me pude negar.

… tu eres el avión que no logré conectar en Madrid

… el cadáver que tengo enterrado en mi jardín

… el libro que empecé pero no supe escribir

… la enfermedad que no conozco y de la que voy a morir.

… tu eres ese hábito que no logro dejar

… las vergüenzas que en mi vida tuve que pasar

… el accidente que siempre supe que tendría y no pude detener

… la cicatriz que oculto y no logro esconder.

… tu eres una revista barata que aun así me dedico a hojear

… tu eres ese idioma extranjero que nunca pude dominar

… tu eres mi arresto por insultar a un oficial

… tu eres todo lo que en mi vida, hice mal …

 

Y ahora si, levantas la mirada

con esos ojos gris tipo azul octubre

enmarcados en una preocupante palidez

quédate

descansa

come

duerme

pero mañana cuando vuelva de trabajar

ya no quiero volverte a ver

mi corazón está amurallado

no hay marcha atrás

esta vez …

 

Otros Posts

Mauro, el de la sotana

cvcvcbgdf

Mariela, profesional independiente, buen pasar, ya treinta años largos, casi cuarenta, acompañada de su amiga Isabela deciden dar un viaje “de chicas” … a Italia, a Roma, lugar que Mariela ya conocía, había estado allí años antes, y siempre anheló volver.

Medallas al valor sin valor

tumblr okzpjxWmSh1s7e5k5o1 500

La foto habla sola … 1972, New York, una de las tantas manifestaciones de veteranos de Vietnam (que recién iniciaban) une a dos compañeros de armas, dos colores de piel y un mismo cartel, ambos expusieron su vida por un mismo país …

Mi otro yo

otro lado

Con motivo de mi conocida arrogancia, prepotencia, alta estima de mí mismo y presto a acercarme a los cuarenta y cinco años, poseedor de todo el dinero y los recursos que se necesitaban, decidí perpetuarme, darme continuidad inmortal y crear (o sea no crearlo yo, sino que darle a un grupo tecnológico importante y avanzado) la tarea de crear otro yo.

© Daniel Rucks 2026