
Edgar Aethelstan fue el último heredero varón de la antigua casa de Cerdic y la última línea sanguínea viva de la dinastía real de Wessex de Alfredo el Grande.


A inicio de los setentas, yo era pianista de un bar, donde Rita era mesera.
Eres un hombre más
como cualquiera,
que se encuentra donde sea,
pero te ví en la lejanía oscura del paseo
ni siquiera observe tus pasos ligeros ...

Aún más cerca en tiempos, de los crímenes de Jack el Destripador, cuya identidad nunca fue descubierta en aquel Londres Victoriano, en los sesentas, la policía nunca supo si Albert DeSalvo, asesino confeso, fue realmente el estrangulador de Boston.