
“Que el mundo fue y será
una porquería, ya lo sé.
En el quinientos seis
y en el dos mil, también.

Hijo de Felipe III de Francia e Isabel de Aragón. El 16 de agosto de 1284 contrajo matrimonio con Juana de Navarra, hija y heredera de Enrique I, rey de Navarra, conde de Champaña y de Brie. A la muerte de su padre, acaecida en Perpiñán, a consecuencia quizás de su derrota en la llamada “cruzada contra Aragón”, ciñó la Corona de Francia el 5 de octubre 1285.


Ustedes probablemente no imaginan, como tampoco imaginaba yo, antes de investigar este tema, la cantidad de artistas, músicos, escritores, poetas, que han dedicado trabajos (asolapada o abiertamente) a la muerte de su perro.
La culpa de todo esto la tiene este viejo caliente, el Poseidón ese que le mientan, yo creo que de tanto pasar en las aguas del Egeo, con el frío de allá abajo del agua, cuando a uno se le encogen los …