Recordarán que en la escuela (los que fuimos, no los que “chabelearon” el diploma de 6o grado), leíamos aquello de que …
“Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos.” Platero y yo. J.R.J.

Cuando moría el siglo pasado, exactamente en 1997, tuve conciencia de que los computadores habían llegado para quedarse. Supe también que la nueva tecnología me costaba un mundo (por no decir otra palabra), pero era mi trabajo, así que contraté un informático para que me guiara.


Mi nombre es Horacio, naaaa …la verdad es que no es Horacio, podría ser Ovidio, Heliogábalo, Marsupial en Celo, digamos Hipólito, lo que ustedes quieran …escribo de incógnito …

Algunas eran realmente horribles; otros eran gobernantes hábiles, tal vez vistas menos favorablemente por acciones que la historia considera injustas.

Cada día son más las soluciones sin fundamentos que nos regalan sin tener la convicción verdaderamente de querer ayudar a nuestra juventud.