

Claudio fue proclamado Emperador por la Guardia Pretoriana, aceptado por el Senado y de inmediato, ese hombre al que casi todos despreciaban, sorprendió por su gobierno prudente y sagaz.
No esquives tu hombría de mi ser
átame despacio a tu silueta,
apriétame con el calor de tus manos como brasas prendidas

En el inicio fueron pedradas, así nos agarrábamos en Paleolítico Neolítico y Mesolítico, no nos habían traído la pólvora todavía …así que todo se solucionaba a pedradas.