
Ha llegado el momento donde mi sonrisa se perdió en la costumbre
y en el profundo silencio, se fue acomodando el desencanto
pero justo en ese instante acudo al recuerdo intenso
de esa perfección, donde me acomodaba exacto en tu boca
donde me perdía a fin de ser feliz , sin temor a equivocarme
donde una línea tuya me llevaba al infinito de las fantasías,
y ansiaba con el corazón repuesto , engrandecerlo mas
a fuerza de la pasión, que brotaba de nuestros cuerpos,
que nos perdía en ese encuentro único, donde tus deseos
encontraban respuestas en mis ansias de amarte...
hoy en profundo silencio.

Te recuerdo, como transitaste por mi piel sin haber agujerado
mi corazón, como entregarme a ti me lleno de aquella luz
que tal vez nunca fue tan brillante, pero que jamás se opacó
por una lluvia de oscuridad , por llanto de desamor.
hoy en profundo silencio
mi piel sabe aún desearte, mi mente aun sabe viajar donde estas,
mis sueños aun te sienten , cuando la realidad abandona,
hoy en profundo silencio
el corazón , se detiene un segundo y se atreve a darte las gracias
por no haber causado ningún daño , mientras de caricias
me llenabas más que la piel , el alma completa.
en profundo silencio, hoy te encuentro en todo aquello,
donde mi voz, un día te dio un grito en el silencio
y así aprendo de nuevo a volar en mis fantasías
acostumbradas …
donde un día te encontré …
en profundo silencio.

Fue hace mucho tiempo…En la década de los treinta…
Era un grupo pequeño, los mismos de siempre, eternos afectados por el parangón obsesivo compulsivo de tener poder, acaparar poder … dinero, riquezas, mujeres …

Creo que las noches frías traen consigo caricias de melancolía, que el masoquismo es una prueba de amor sincero, que no hay propuestas decentes en una mirada indecorosa, que el olvido es una excusa que no existe. Creo en el dialecto de las miradas, en los poetas sin musas, en los “para siempre” aunque siempre terminen. Creo que las manos tienen su lenguaje en las caricias, que la luz roja del semáforo está diseñada exclusivamente para besar a la persona que amamos, que no hay abrazo de despedida que no se lleven un poquito de uno.