La señorita se llamaba Amanda, tenía el pelo largo y recogido en una cola de caballo. Llevaba una mochila pequeña en la espalda. Pasó llorando por el andén izquierdo de la estación del metro, y de las diecisiete personas que cruzó en el camino, doce la escucharon llorar claramente, porque no era un llanto contenido; era un desahogo ... desgarrador.
Sea o no el "Berrinche Geopolítico" nuevo del que manda, típico de las autocracias de estos tiempos, USA es un país regido por su Constitución y enmiendas desde las épocas de Washington.

Lunes, miércoles y viernes voy a correr una hora, religiosamente. El hábito del deporte no ha sido una dificultad nunca en mi fluctuante vida deportiva, pero si un día, no corro por algún motivo, entro en una decadencia inmanejable de irregularidades que acaban con quince libras de más …
El Salvador, país nuestro querido, vive un tiempo de polarización que además de ser absurdo, carente de argumentos, simplista, berrinche de niños bochincheros … es insoportable.

Ya habíamos tratado en “El lado pérfido de Caperucita Roja” http://www.danielrucks.com/index.php/9-maneras/363-el-lado-perfido-de-caperucita-roja las conclusiones del seminario “Sociedad y cuentos de hadas” de la Universidad de Princeton.