Querido Baldomero:
Perdóname si no te he escrito antes, pero debo de serte sincero, no he tenido mucho ánimo de tomar el lapicero y hacerte llegar nuevas mías, porque de hecho no hay nuevas…

Aún más cerca en tiempos, de los crímenes de Jack el Destripador, cuya identidad nunca fue descubierta en aquel Londres Victoriano, en los sesentas, la policía nunca supo si Albert DeSalvo, asesino confeso, fue realmente el estrangulador de Boston.

Resulta que hasta nuestros días han llegado medias verdades distorsionadas, para amedrentar a la población con medias mentiras manipuladas. En todo caso, la intención era siempre la misma, asustar a sus trabajadores , de parte de los patronos (señores feudales, terratenientes).

Si no me hubiera reventado la cabeza contra aquella puerta de vidrio, 17 puntadas, una cicatriz que medio me tapo con el pelo, tal vez nunca hubiera aprendido a caminar viendo para adelante.

Ver jugar a Jorge González siempre fue un espectáculo, escucharlo hablar, es un lujo …