Antes llorábamos al pelar una cebolla, ahora lloramos al ver el precio que tenemos que pagar para comprarla.

Hay muchas historias tradicionales del cristianismo (y de la fantasía Hollywoodense) que enlistan miles de mártires, devorados por los leones, usados con antorchas, muriendo en la arena a manos de gladiadores … cristianos.

Somos terriblemente resultadistas, queremos ganar todos los partidos con todas nuestras selecciones, sin darnos cuenta que ningún DT, de ninguna parte del mundo, va a resolver este caos que es la estructura del futbol nacional actual.
Un Gobierno es un Gobierno,
no es designio
de Dios, sino del pueblo.
Mientras Hamparzún (Karadayiján) transformado a Karadagián, un joven armenio con buen capital, producto de los negocios cárnicos de su padre, huía de Armenia a Buenos Aires en la Primera Guerra, Paulina Fernández, sevillana y de peor suerte en cuanto a fortuna era enviada a la misma ciudad en los albores de la revuelta civil española …