
Olvidarte mujer, es más difícil que meter un dragón en un frasquito…
Olvidarte es más difícil que cantarle una canción de cuna a un elefante bebé … a puros gritos…


Moriré de un cáncer terminal
un día lunes por la mañana
tal vez en el asalto a una sucursal
por una bala equivocada

Los tontos enamorados… habrá algo en este mundo más patético? No habrá algún enamorado que escape a la atrofia de los sentidos que suele acompañar al simple hecho de estar enamorado?
Es exactamente lo que un hombre como yo
no necesita
la negación de mis afirmaciones
el “nunca jamás” de las condiciones
de mi madre:

Nunca fui yo
o demasiado yo
siempre fui otros

Llegamos, llegué, llegaste tarde a una vida que era única y exclusivamente nuestra ...
Porque fuimos creados, creado, creada para pertenecernos y nunca para ignorarnos que es una manera muy dolorosa de pertenecerse.

Después de la abolición de la esclavitud en USA, por la proclama de Abraham Lincoln, pasarían años hasta que la Decimoquinta Enmienda, aprobada en 1870, estableciera que los Estados no podían impedir votar (entre otras cosas) a un ciudadano en razón de su raza, color o condición anterior de esclavitud.

El trabajo dignifica y significa riqueza … riqueza para sostener y luchar con tu familia con y por amor. El trabajo y el amor son los dos motores que mueven el mundo.

Paso al último de mis relatos olímpicos, y cierro mucho las fauces hasta Tokio 2020, y lo hago con uno de los relatos más impresionantes y no resueltos de la historia de los Juegos Olímpicos.