
Nunca fui yo
o demasiado yo
siempre fui otros
otros que de manera
coercitiva
constante
repetitiva
me invitaba a asumir la misma vida ...
Desde mi tierna niñez
infancia
nunca fui yo el niño
rodillas sucias
zapatos lodosos
que quería
sino el perfecto
correcto
comportamiento
modelo
anhelo
de mis padres
y abuelos.
De joven adolescente
piel ardiente
deseo inclemente
nunca fui el semental
de mis propios sueños
sino el estudiante ideal
circunspecto
aplicado y ejemplo
que soñaron en mi nombre
profesores
y maestros.
Hasta quel legué a una fase
meridiana de mi vida
donde ya no fue imperante
importante
rendirle a nadie pleitesía
y fui por fin
el gerente general de mi propia vida
y grité cabrones !
y grité mierda !
fui tanto radical de derecha
como de izquierda
liberal y conservador
hice y deshice el amor
a mi antojo
hasta que tu
Princesa de mis sueños
asomaste a mis ojos ...
Entonces una vez más
dejé de ser yo
para transformarme
en lo que tu
anhelabas
buscabas
moldeabas
con la propia arcilla
de tus propios sueños
fui lo que quisiste
igual que antes
alguien siempre quiso
pero la transmutación
no te satisfizo
y hoy vago
errante por las azoteas
refugiado en la oscuridad
en la noche azalea
buscando
que nadie me vea
buscando a aquel que fui
antes de ti

“Si no te tardas demasiado, prometo esperarte el resto de mi vida.” Oscar Wilde (a 163 años de su nacimiento).

Sintió una pulsación dentro de su cuerpo, algo que le presionaba el pecho, las arterias, el corazón. Se sentó en la cama y el dolor no se le quitaba, tomó un calmante para mitigar el dolor que sentía dentro de su cuerpo, el somnífero lo dejó postrado en la cama. Una persona con traje, corbata, sombrero de copa, pantalón ancho, todo de color negro se le acercó a la cara y le susurró:
Me miró con esos típicos ojos acuosos, rellenos de tiempo, anécdotas y sabiduría, interrumpió el relato, y me preguntó …
- Que parte de lo que te estoy explicando no has entendido?