
Para agradecer la venida del 2015 y que se vaya el 2014 de un solo, Salvadoreños, que nos han tratado de la patada estos días a este paisito nuestro que respira apenas y sobrevive sin pisto y con demasiados muertos.

Apareció en uno de esos anuncios “chafa” en Internet, que no querés leer, pero te termina persiguiendo por toda la pantalla igual, hasta que le das “click”, menos por entusiasmo más por cansancio …

Cuando un fulano no sabe cómo explicar que las cosas no salieron como debían salir o como él dijo que iban a suceder, suele justificarse con la deplorable frase “lo que pasa es que, en este tema, dos más dos no siempre es cuatro … puede ser cinco”. Una zafada clásica.

Decía el gran escritor Oscar Wilde “Un buen amigo, es aquel que te clava la puñalada mirándote a los ojos”, George Orwell, solía apostrofar “Vivimos en el mundo de la mentira universal, por lo cual cualquiera que diga la verdad, se convierte de inmediato en un revolucionario”, para rematar el gran dramaturgo español Jardiel Poncela citaba “La objetividad, es el primer paso a la mala educación”.

Pensamos siempre que las más absurdas creencias las tienen los norteamericanos, les damos el mote de ser “más incrédulos”, entre ellas que los platillos voladores existen y que hay marcianos infiltrados en la Tierra, que Irak si preparaba armas nucleares, en Santa Claus, Ronald Mac Donald y Hilary Clinton.