Dime que sí puedo
Que seré feliz
Que sabré lo que es vivir
Que no es un sueño del que voy a despertar
No me regañes, porque me hundo más en la culpa
culpa de vivir
culpa de equivocarme
culpa de molestar a otros
culpa de ser yo
Dame esperanzas
Dame oscuridad
Para que yo pueda ser la luz
Y así..... Podré volver a vivir
Y alegrar tu vida
Como lo hacía antes
Dime que me puedo amar
Y podré amarte más
Dime que puedo ser libre
Y podré liberarte
Tal vez la mejor frase para definirlo, la encontré en un “Two and a half men” en boca del personaje de Charlie Sheen … “es como tirarse en paracaídas, no lo pensés, da un paso y saltá al vacío …claro siempre corrés el riesgo de reventarte contra el suelo ….”

Los adivinos de la Antigua Grecia, pitonisas y oráculos (que es muy distinto a la inversión de las sílabas en mención) pensaron que la personalidad y el destino de los seres humanos aparecían determinados en astros, en prodigios, los gitanos pensaron que venían escritos en las líneas de la mano …
Tenemos la idea, de que los sostenes y los corpiños fueron inventados por hombres para confinar a las mujeres, para evitar que se muevan libremente.
Nada más equivocado, aparecen a lo largo del tiempo porque tienen que ver con la practicidad y con liberar a las mujeres, para que hagan las cosas que quieren hacer.