
Y fue, una vez más, sencillamente hermoso, como nunca, como siempre, el máximo escenario del país, nuestro bellísimo Teatro Nacional a reventar en dos conciertos …
… las canciones de siempre coreadas por ángeles, ninguna vos es tan afinada y atinada como la voz de quinientas cincuenta gargantas juntas …
Gerardo y yo, diciendo … “gracias” nos quedamos cortos !

Y yo me moría de pura poesía
una madrugada del siglo XX …
Bienvenidos a mi circo, bienvenidos …
por favor tomen asiento
siempre hay muchos vacíos
Están a punto de presenciar
el acto principal
el éxito de mi fracaso y mi soledad …
Bienvenidos a mi circo, bienvenidos …
se siente bien verles aquí
casi nunca viene nadie
y me toca interpretar en completa soledad
mi rutina diaria, mi historia personal …
Acerquenme sus manos
tal vez así logremos sentirnos
Humanos …
Porque en cada verso aquí escrito
cuerpos desnudos, bar y tanta guerra
esquina y mi corazón mutante
sonrisa apretada entre diente y labio
y descubrí que el futuro
le pertenece a mis pies y manos
y no hay intermediarios
entre Dios y mi corazón
Mientras la Patria ...se desangraba y moría
… yo me moría de pura poesía
Una madrugada del siglo XX …
- Te lo digo así de claro Armando, porque sos mi amigo, pero la duda me devora por dentro, podría jurar que Adelina me es infiel !
- Adelina? Tu esposa? Pero como se te ocurre? Si Adelina es una santa! – no se si mi amigo del alma, de infancia, Joaquín, habrá notado que me ponía levemente colorado.
Miren, en lo particular, llega un momento en el que topo, contra tanta denuncia y acusaciones de los problemas que aquejan a la Patria, y la falta de hallazgo de soluciones, es más, yo mismo me aburro de seguir escribiendo sobre lo mismo y en la misma medida muchos de los lectores de este blog ya expresan cierto hastío no acerca del tema, sino acerca de lo poco que se puede hacer con respecto al tema.

La ineptitud, inoperancia, incapacidad y todo lo que empiece con “in” menos ingenio, son características de nuestras oficinas públicas y privadas. La tropicalización de las Leyes de Murphy, elaboradas por el gran sabio Dimas Chuchini (es un maestro de lo tropical con “Guanaco Sólido”), dejan en evidencia la adaptación de algunas de ellas a nuestro país.