
Y fue, una vez más, sencillamente hermoso, como nunca, como siempre, el máximo escenario del país, nuestro bellísimo Teatro Nacional a reventar en dos conciertos …
… las canciones de siempre coreadas por ángeles, ninguna vos es tan afinada y atinada como la voz de quinientas cincuenta gargantas juntas …
Gerardo y yo, diciendo … “gracias” nos quedamos cortos !

Y yo me moría de pura poesía
una madrugada del siglo XX …
Bienvenidos a mi circo, bienvenidos …
por favor tomen asiento
siempre hay muchos vacíos
Están a punto de presenciar
el acto principal
el éxito de mi fracaso y mi soledad …
Bienvenidos a mi circo, bienvenidos …
se siente bien verles aquí
casi nunca viene nadie
y me toca interpretar en completa soledad
mi rutina diaria, mi historia personal …
Acerquenme sus manos
tal vez así logremos sentirnos
Humanos …
Porque en cada verso aquí escrito
cuerpos desnudos, bar y tanta guerra
esquina y mi corazón mutante
sonrisa apretada entre diente y labio
y descubrí que el futuro
le pertenece a mis pies y manos
y no hay intermediarios
entre Dios y mi corazón
Mientras la Patria ...se desangraba y moría
… yo me moría de pura poesía
Una madrugada del siglo XX …

Habíamos empezado a hablar hacía algún tiempo, de forma casual. Creo que éramos de esas personas que sin conocernos, practicábamos el oficio de caernos mal ….

Para latinoamericanos, nacidos hace ya unas buenas décadas, revolución local (las nuestras, las domésticas) y el encanto de la Revolución Cubana fueron siempre el Norte Cardinal de nuestra Rosa de los Vientos Idealistas.

Cuatro siglos atrás la pluma de Cervantes nos describía al “Caballero de la triste figura” un quijote obsesionado por novelas de caballería que se dirigía a su amada, en tierras de La Mancha de la siguiente manera: "Soberana y alta señora... amada enemiga mía...".