En el ángulo noroeste de mi habitación, en diagonal a mi cama, hay una cámara de vigilancia de marca Panasonic. Es negra y persistente como un remordimiento; sigilosa y entrometida como una suegra que sospecha algo; memoriosa y tosca como una elefanta.

Se le llamó "La Gran Guerra", bajo el concepto, bajo la idea absurda, que al resolverse todo en lo que sería una enorme guerra se evitaría que jamás hubiera otra guerra.

Hago lo mejor, realmente lo mejor que puedo ....
Me daba muchísima pena que llegaran a la ciudad y aun no encontraran finalizada esa genial muestra de brutalidad artística: El Monumento a la Michi, que lo hallaran a medias, no sé, era una mala imagen para la ciudad de su aterrizaje ...pero bien …


Cantina: Dícese de aquel perrito tan fino que en lugar de bañarlo en el patio, lo bañan en la tina.