Quedamos en reunirnos con un viejo compañero de la primaria que no veía desde los años ochenta, el “Gordo” Peláez, del que tuve noticias a través de una red social. Nos citamos en un bar, nos palmeamos con cariño falso, pedimos unas cervezas.


Nos hemos dado a la tarea, y enhorabuena sea así con mi buen amigo Alex Hasbún, de bucear y dejar documentados los hallazgos de barcos hundidos, frente a nuestras costas.
Tiene dos componentes interesantes

Hay un lugar donde nunca, donde nunca fui, donde siempre estoy, donde sueño llegar pero nunca voy …
